La frazada del niño

by Hugo Moreno Huízar

Mis ojos (cifras sagradas que Dios nunca logró tocar) olvidaron el umbral de un tiempo inocente que ahora juega con mi tristeza. Entre niebla, sombra y susurros, capto mi propia figura y la sigo en el sueño del presente. ¿Qué mirada lúcida me devuelve al beso inmaculado, desvestido del miedo ajeno que hurta lágrimas, aspiraciones y luminarias personales?

En un suave placebo de telas infantiles está mi huida del mundo. Pero también el olvido y la usurpación de todos los primeros sueños que, en una eterna parálisis, me ha regalado cada humanidad en su debido y justo tiempo.